domingo, 14 de febrero de 2010

el sol es la medalla

si observas con detenimiento todo lo que te rodea
podrás comprenderlo todo.
Los seres vivos hacen lo mejor que pueden para sobrevivir.
Cada mañana es un triunfo, el sol es como la gran medalla de la victoria
que florece con lentitud por el este,
ahuyentando las sombras de la noche...

Sólo debes ubicarte en el lugar que te corresponde,
con los pies justo sobre el pedazo de tierra que habitas,
con las manos tenuemente relajadas y la mirada serena en pos del horizonte.

Todo es cuestión de ser. De amar cuando sea necesario,
lo demás son cosas menores,
simulaciones,
estratagemas,
que pueden alejar de ti misma...

martes, 9 de febrero de 2010

El poder del Arte...

Museo del Prado, Madrid
En agosto de 2008 tuve la oportunidad de visitar dos centros del arte europeo y mundial: el Museo del Prado de Madrid y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, ambos ubicados en la capital española. Entre la maravillosa colección de obras maestras de la pintura de todos los tiempos que se exponen en el Reina Sofía, se halla una que siempre quise conocer de cerca: El Guernica, de Pablo Picasso. Esta fascinante obra del pintor malagueño, describe de una manera descarnada, las consecuencias de los bombardeos llevados a cabo por la aviación alemana sobre la ciudad vasca de Guernica, en el marco de la guerra civil que se desató en España entre 1936 y 1939.

Allí estaba, frente a la gran obra del maestro Picasso, quien con sólo tres colores (el negro, el blanco y el gris) logra un efecto de desasosiego, de devastación y muerte. Era una de las salas con mayor público, en donde se podían apreciar personas de diversas nacionalidades, de diferentes culturas y lenguas, pero con algo en común: la fascinación por el arte, por el poder trasgresor y profundamente humano de una obra total, genuina.

Me llamó la atención un grupo de asiáticos que se encontraban sentados en el piso, con las miradas fijas en las líneas y en los trazos de El Guernica, como perdidos en otro mundo, paralizados, silentes. Al cabo de un rato, nos dirigimos a otras salas y pudimos contemplar las obras de otros genios de la pintura española y mundial.
Una hora más tarde, y como un rito de despedida de tan importante recinto del arte universal, acudimos nuevamente a la sala de El Guernica. Era otra oleada de gente, otro público, a excepción de los chicos asiáticos que aún se hallaban frente a la sangrienta escena, contemplando atónitos el dolor de aquella mujer que recoge a un infante moribundo, al caballo que grita contra cielo, al hombre que extiende sus manos en actitud desesperada. Para estos visitantes, el tiempo se había detenido, desafiaban ahora, gracias al poder infinito del arte, los códigos inefables de la vida y la muerte.

miércoles, 27 de enero de 2010

La poesía mítica de Rafael Cadenas

Cuando se supo que al poeta venezolano Rafael Cadenas se le había conferido el premio de la Feria Internacional del libro de Guadalajara 2009, muchos de sus seguidores lo tomamos como un hecho natural, pues nuestro insigne poeta es uno de los más brillantes intelectuales del panorama literario actual en Hispanoamérica.
La producción literaria de Cadenas se caracteriza por un lenguaje sobrio, deslumbrante, místico. Una poesía profunda, humana, cuyo poder de persuasión trasciende lo literario para ubicarse en la médula de la cotidianidad.
El amor, la muerte, la palabra como espada de filos infinitos, la palabra como centro del mundo desbordada en su lírica. Cadenas maneja con tino magistral los registros de la poesía clásica así como las innovaciones vanguardistas, presentando una poesía total, cargada de emociones contenidas, belleza sin igual y misticismo.
Además de su quehacer poético, Rafael Cadenas se erige como un gran intelectual, educador, crítico lúcido de la forma como se enseña la lectura y la escritura en nuestro país. De temperamento calmo y personalidad sencilla, Rafael Cadenas transmite ese lirismo ancestral que sólo los genios de la literatura proyectan en su día a día.
Entre los libros de este venezolano ejemplar, encontramos Los cuadernos del destierro, Derrota, Falsas Maniobras, Memorial, Intemperie, Amante, Gestiones, entre otros, todos pertenecientes al género poético. Por otra parte, ha publicado textos relacionados con su trabajo docente, tales como Realidad y Literatura y En torno al lenguaje. A continuación un poema breve de su poemario Amante, publicado en 1983: “Donde las manos ya no persiguen/ apareces”. Acerquémonos al mundo poético de Rafael Cadenas, una alegría vital y necesaria.

viernes, 22 de enero de 2010

Mundos de ficción

(Persistencia de la memoria, Salvador Dalí)

Son muchas las horas que he pasado frente a un libro. Horas que se repliegan fugaces, en donde seres magníficos y muy humanos me encandilan con sus dones y falencias, sueños y melancolías. He espiado a la Maga desde un puente centenario de París, he caminado con Hans por las calles de una ciudad enigmática, conocí de cerca la obstinación del coronel que esperaba esa carta que jamás llegó o quién sabe. Reí sin parar frente a las ocurrencias del viejo enmendador y filibustero que jamás supo que aquellos monstruos gigantes eran molinos de viento. En fin, he gozado y llorado con eso que llaman ficción, como aquellos que gozan en una corrida de toros o en un partido de fútbol.

La literatura no es el libro que compras o que te regalan porque es muy bueno o porque está de moda, la literatura es el espíritu que palpita entre las páginas; esa dimensión estrecha y al mismo tiempo insoslayable que te ofrece una vía de escape, evasión febril y abrasadora que te envuelve y te corroe hasta hacerte navegar por un mar de emociones dispares y complejas. La literatura es a la vida, lo que el aire, a los pulmones.

Lamentablemente, muy pocos son los llamados a este concierto de significaciones infinitas, a esta fiesta de eternos paisajes y episodios. Aunque muchos intentamos promover la lectura como recurso de aprendizaje y recreación, desde las aulas o los medios de comunicación, son muy pocas las personas que disfrutan plenamente de los dulzores que ofrecen los diversos mundos que se agitan entre página y página.
Ojalá las personas se acercaran más a estas vidas o instantes, sin duda tendrían la posibilidad de recrear momentos profundamente humanos, en que enriquecerían sus propias existencias, viajarían sin viajar, y sabrían que el mundo es algo más que esto que somos.

jueves, 7 de enero de 2010

Bajo la sombra del corsario (I)

Podría considerarse un hecho fortuito, pero no lo es. Cada consecuencia es el efecto de una causa. La causalidad, muy al contrario de lo que muchos piensan, es el mecanismo secreto que palpita, subrepticiamente, más allá de los vaivenes de la vida física, generando la implosión de eso que llamamos ser o existencia. En otras palabras, todo está escrito como en la biblioteca borgiana, entre cuyas infinitas galerías nacen y mueren los hijos del gran corsario del tiempo, conocido bajo diversas identidades a lo largo de la historia.
El hombre desanda calles, trafica por vertederos solitarios, aunque se escuchen las voces y se registren a cada momento infinidad de sonidos, palpitaciones, lamentos, carcajadas efímeras. El hombre es la razón de su propia sustancia, mas no puede domeñar a su arbitrio los pasos que marcan el futuro. Pero no el futuro inmediato, el superfluo: ése es su voluntad transformada, como beber un vaso de agua cuando se desea y se puede beber un vaso de agua. Ese futuro es de su absoluto reinado. Me refiero al otro futuro, al voluble, al abstracto.
Al paso de los siglos, el hombre ha sobrevivido a la muerte, o la ha enfrentado, con la intención de ser en un futuro. El hombre va construyendo los cimientos sobre piedras forjadas por otros hombres. Eso que llamamos cultura o religión. Ese amasijo amorfo, delirante, turbio, profundamente humano.
Bajo la sombra del corsario el hombre dibuja costas intuidas en las regiones del sueño y la locura, con la mirada perdida en un horizonte distante, que perfila los pasos, los define entre hogueras titilantes, como estrellas de mar resplandecientes, en los rincones de puertos extraviados, de caducas simetrías y arenas disímiles.

martes, 29 de diciembre de 2009

Cuento de navidad

Guillermo mira el reloj por enésima vez. Apaga el reproductor, se baja del automóvil y se dirige hacia la gasolinera. Son las once de la mañana, un sol intenso arde sobre la ciudad. Ya lleva más de dos horas en la cola. Se siente inquieto, pues su madre y sus hermanas lo esperan en casa. Quedaron en comprar en horas de la mañana los ingredientes para las hallacas de la nochebuena. No imaginó que el hecho de abastecerse de combustible sería tan complicado. Durante su viaje desde Valencia, dos días atrás, encontró total normalidad en las estaciones de servicio, pero a partir de Barinas, todo cambió.

Al preguntarle a uno de los “bomberos” sobre la situación, éste apenas le dijo que el problema era que no había luz, y que el dueño de la bomba no había dado la orden de prender la planta eléctrica. Pero ¿por qué?, eso es algo absurdo. Pues sí… —respondió el hombre— ¡Pero él es el que manda!

Regresó sobre sus pasos. Encendió nuevamente el reproductor del carro. En una radio local unas personas comentaban sobre los problemas de electricidad, el desabastecimiento de gasolina, la inseguridad, etcétera. Afuera el cielo comenzó a nublarse. Posiblemente iba a llover. Le escribió un mensaje a su hermana en donde le explicaba la situación, la hermana le respondió que tranquilo, que no se preocupara.
De pronto, un vendedor en bicicleta se acercó gesticulando algo. Guillermo abrió la ventanilla, le preguntó que qué pasaba; el señor le dijo que ya no iban a vender más combustible. Mejor váyase a otra estación, aconsejó con parquedad. Algunos carros comenzaron a moverse, rompiendo la cola. En ese instante, en la radio anunciaron cadena nacional. Entonces, una llovizna tierna refrescó la tarde.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Hacia una dialéctica de la tolerancia

Hablar de política es uno de los deberes y derechos prioritarios de cualquier ciudadano del mundo. La política es uno de los elementos que determina nuestras relaciones humanas, desde el inicio de los tiempos. Es buscar el bien común, desde el propio bienestar. La política es a la comunidad, lo que el oxígeno es a la vida.
Sin embargo, en nuestras sociedades posmodernas, lo político se supedita, en muchos casos, a la elección de gobernantes, esperando que éstos logren hacer por la mayoría, lo que la mayoría no es capaz de hacer por sí misma. Esas figuras mesiánicas, populistas, demagógicas, arribistas, abundan por doquier, así como también abundan sus seguidores, quienes en muchos casos, viven con la idea quimérica de construir un futuro más digno, sin siquiera preocuparse por mejorar como personas y como ciudadanos…
Siempre he sostenido que el verdadero camino para la construcción de un mundo mejor, radica en la toma de conciencia de que sólo con la educación y el respeto a la vida (léase: pluralidad de pensamiento, respeto por la diversidad de culturas, razas, credos religiosos, toma de conciencia ecológica…) podremos rehacer o erigir un nuevo sistema de relaciones políticas y sociales, cuyos fundamentos esenciales sean la vida, la paz y la solidaridad; en suma, la confraternidad mundial con todas sus augustas consecuencias. A diario, muchas personas hablan o discuten, desde posiciones políticas radicalmente antagónicas, dejando de lado uno de los principios básicos para la convivencia humana: la tolerancia. La violencia engendra violencia. Antes de emitir una opinión, debemos ponernos en el zapato del otro; comprender que somos diferentes, y que precisamente gracias a esas diferencias, podemos llegar a ser una sociedad verdaderamente plural y democrática.